Museo del Baile Flamenco de Sevilla
Sevilla es uno de los destinos más mencionados no sólo por nosotros sino por casi todas las páginas que se dedican a diversos destinos de España y del mundo en general, y no es para menos ya que se nos presenta como una de las ciudades más hermosas de todo el planeta donde podremos escoger entre cientos de actividades para disfrutar, como así de cientos de lugares de su enorme patrimonio para recorrer y conocer. Entre ese famoso patrimonio sevillano encontramos una gran cantidad de museos, y este día hablaremos de uno en particular, un museo atípico podría decirse pero que realmente implica y rememora uno de los aspectos más tradicionales de toda Sevilla. Estamos hablando del Museo del Baile Flamenco, un recinto donde se trata pura y exclusivamente esta danza andaluza, muy hermosa por cierto. Es un lugar de visita obligatoria para todos aquellos que lleguen a Sevilla y en sí mismo a cualquier ciudad de la Comunidad de Andalucía dado que el Flamenco es tradición de toda la comunidad independientemente de donde nos encontremos y por ello deberíamos aprovechar encontrarnos en este destino y dedicarle al menos algunas horas para recorrer todo el museo.
El museo posee cuatro plantas bien delimitadas y cada una de ellas cuenta con un encanto en particular: el sótano, la planta baja, la primera planta y la segunda planta. Empecemos por el principio por su sótano, un verdadero recinto histórico que se mantiene tal y como es en realidad desde al construcción del siglo XVIII. Gracias a ese ambiente tan interesante, se desarrollan aquí talleres, diversos eventos didácticos y por supuesto que clases de baile. Luego encontramos la Planta Baja, un recinto donde encontramos una gran variedad de cosas y debemos comenzar por su fantástica tienda. También tenemos el Patio de las Columnas Diurno que nos presenta una verdadera escenografía ideal para disfrutan un exquisito café y más aún durante las noches, donde por lo general los jóvenes bailarines de Flamenco nos deleitarán con uno de sus típicos bailes.
También tenemos el Patio de la Fuente; dentro de la misma planta encontramos el sector denominado “Espacio del conocimiento“, un lugar donde a través de diversos medios, el visitante podrá inmiscuirse en el más profundo saber del Flamenco. Le sigue la Primera Planta, conocida como el corazón del museo por ser aquí donde el observador realmente comienza a ser parte del Flamenco, conociendo sus personajes, sus técnicas, en qué consiste, las formas en las que se manifiesta y sobre todo conocerá los denominados palos principales del flamenco, que no es otra cosa que la forma en que este arte se emplea y las diversas formas de manifestarse que posee. Finalmente tenemos la Segunda Planta, la que está destinada al relacionamiento del flamenco con otras ramas artísticas como puede ser el cine o la literatura. Visitar el Museo del Flamenco debe ser una visita obligada para quienes lleguen a Sevilla por primera vez, ya que esta muestra una parte fundamental de las artes de Sevilla.
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